


La materia prima proviene de nuestras propias plantaciones de álamos (Populus sp), que han sido sometidas a un exhaustivo control fitosanitario y adecuado manejo silvícola de las más altas exigencias. Estos planes de manejo, con un ciclo de rotación máximo de 12 años, nos han permitido alcanzar un alto rendimiento junto con desarrollar una tecnología especializada para la obtención de productos de la más alta calidad para su uso final. Asimismo, estos planes de manejo contemplan plantar 3 árboles por cada árbol que se explota, reflejando nuestra preocupación por el medio ambiente.
Nuestra madera cumple con los más altos estándares respecto a requisitos mecánicos, superando ampliamente a otras variedades como Aspen y Pino Radiata. De hecho, el álamo tiene un peso especifico aproximadamente 50% inferior a las otras especies mencionadas, lo que lo hace más dúctil y maleable en la cadena de inserción de los palitos en la máquina insertadora, independiente del tamaño de la perforación, disminuyendo las mermas y alcanzando así una mayor eficiencia del proceso productivo en general, tanto en mano de obra como en las restantes materias primas utilizadas en el proceso de fabricación del fósforo, reportando ello importantes economías en el costo final del producto.
Adicionalmente, al estar nuestra planta instalada en medio de nuestras plantaciones, estamos en condiciones de asegurarnos el abastecimiento continuo de materias primas para nuestro proceso productivo, transformándonos en un proveedor altamente confiable, al no presentar suspensiones en nuestros procesos de elaboración de splints; ya sea por malas condiciones climáticas, corte de caminos u otras.